• Cámara rota

Café





Por Gizeh Mar Guzmán


Líquido hirviente, amargo, cargado, una cucharada de azúcar nada mas, mucha agua, poca leche, crema si es posible. El café, soluble; ya el de grano me hace daño, falta de costumbre espero. Es un café marca libre, aunque la etiqueta dice orgullosa "Café de Colombia", con su sellito que alguna vez ví en ese famosillo que es el Juan Valdez. El café es fuerte, aromático, para ser solo un humilde café de varios.


Viene el primer trago, profundo, aún muy caliente. Me llega al estómago, vigorizante. Se me empieza a despejar la mente, aún adormilada por el corto sueño. Y empiezan a fluir lentamente las primeras ideas, lentas, lentas, pero pronto empiezan a caminar mas ágiles, no me sorprende que el emir Khair Bey, celoso de su poder y temeroso de la crítica, prohibiera los cafés durante su reinado en Arabia Saudí. Y que luego fueran los intelectuales consumidores de la bebida quienes echaran atrás ese decreto. Lejanos tiempos, lejanas tierras...Saudi, Arabia ¿Sarabia? Es allí donde hago la conexión, esas que me gustan tanto...


Viene el segundo trago, el café, ya no tan caliente, baja sin embargo audaz hasta mi panza ¿Ya estarás despierta? ¿Irás ya por la primera o por la segunda taza de las cinco que me presumes, ración diaria de tu estimulante vicio? ¿Será Dian quien te las habrá llevado? ¿Ya estarás escribiendo esa fascinante prosa ó rima blanca que diario a diario me sigue sorprendiendo y maravillando? Con tus largas y apresuradas frases, tan llenas de rabia, ora de pasión y a veces de ese humor ácido y picante que he llegado a apreciar tanto. ¿O será un meme de los que tanto nos hacen reír? Irreverencias sobre las creencias de la gente o un simple chiste que me arranca la primera carcajada del día. Quizás estés en una plática amena con tu Dian, tu Dian que me intriga tanto. ¿Te acompañará con un café, un vaso de leche?


Vienen los siguientes tragos, rápidos, ya sin nada relevante, el café ya más frío empieza a perder mi interés. Quizás nunca sepa tus rutinas matutinas, solo puedo adivinarlas. Ese tiempecito matutino que es tu reino y dominio. Solo me puedo asomar de vez en cuando, resquicio chiquito, en tus escritos, noticias mas relevantes para mi que los destinos de otras partes y chismes de farándula.


Último, trago, ya frío, debo empezar la rutina diaria, los niños ya despiertan, necesitan su desayuno y su programa de tv, alcanzo el celular y veo mis notificaciones, ya está un escrito...


Espero a verte en línea, ya está la luz verde de me dice que estás conectada, empieza la aventura del día con un hola...


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