• Nicolás Jaula

7:35 pm


7:35 de la noche...

¿O se dice de la tarde?, ¿es de noche aunque aún no haya oscurecido el cielo? Bueno, para evitarme problemas diré que son las 7:35 pm. Vamos de nuevo:

7:35 pm y estoy mirándote mientras te alejas en dirección al baño. El café de este lugar está bueno y el ambiente es bastante agradable; creo que por fin hemos encontrado nuestro lugar. Es curiosa la analogía que existe entre cómo me siento contigo y cómo me siento en este lugar. Tranquilo, satisfecho, feliz. De esas veces que relajas los hombros, cruzas la pierna, recargas el antebrazo en el respaldo de tu asiento y le sonríes a todo aquel que se te cruce.  Lo único que le falta a este sitio es una canción ad hoc para el momento. Afortunadamente existe la memoria musical y puedo elegir escuchar una en mi cabeza, una que diga: "Seré tu espejo, reflejaré lo que eres por si no lo sabes. Yo seré el viento, la lluvia, el atardecer, la luz en tu puerta que te enseña que has llegado a casa...".  7:40 pm, ya vienes de regreso.



Entradas Recientes

Ver todo