top of page

Patria potestad 

Foto del escritor: María José Cáceres Ramírez
María José Cáceres Ramírez
hace 11 minutos
1 min de lectura

Por: María José Cáceres Ramírez


Las tres tazas de leche permanecían intactas. En el piso superior, la quietud era absoluta. La dosis del fármaco había actuado en silencio, sin llantos ni resistencia.


Soledad contempló sus manos sobre la mesa. Al otro lado del cristal, el paisaje conservaba la rigidez de los últimos meses: la certeza tajante de la miseria y el desabastecimiento. Arrebatarles el mañana era la única forma de ahorrarles una lenta agonía. Les había evitado la vida.


Tres golpes secos en la puerta fracturaron el vacío. Al abrir, halló a dos funcionarios de la administración civil.


—Señora Soledad. La comisión ha reevaluado su expediente. El subsidio de emergencia y el traslado al sector de reubicación están autorizados. La unidad de asistencia llegará hoy al mediodía.


Le extendieron una hoja. Soledad la recibió sin articular una sola palabra. En el margen superior, la fecha de emisión confirmaba que la resolución se había firmado la tarde anterior.


Cerró la puerta, volvió a su lugar y encaró la inmovilidad de las tazas. Tomó un sorbo de la suya y esperó a que llamaran de nuevo.


Al mediodía le tocaría explicarles por qué los niños ya no podían levantarse.




Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


© 2025 Cámara rota. All Rights Reserved.

bottom of page