• Dzul

Cuando suspires y te acuerdes



VI- Siempre fui del tipo sentimental por lo que cogimos un par de veces hasta que empecé a sentirme mal, así que lo tuve que enterrar/ la ultima vez que vi tu cara me pareció tan horrible que no parecía ser real preferí estar solo todos los meses siguientes probar nuevas ale, ipa, stouts o porters con mis amigos y hacer más ejercicio ajá, algo así vivir de lo mundano, de lo tangible, de lo que estaba ahí cada mañana al despertar sin esfuerzo alguno/ Hasta que una vez fui al Wal-Mart por pescado fresco escuchando en mis audífonos a Waltz vi todo ese marisco muerto y congelado, camarones, cangrejos, peces y pulpos y puedo jurar que algunos aún me podían ver a través de sus ojos brillantes y viscosos podían ver más allá de mi carne y piel cambié la música, compré solo jugo y unas galletas de avena y me salí de ahí asqueado después de todo podemos ser héroes solo por un día o volver a casa y descansar. VII-

cuando a veces sales del olvido/ tu figura no es más melancólica/ si no inoportuna/ un fantasma que ya no asusta un difunto que no es recordado en su propia casa/ humo pegando en la cara y arañando el pecho/ cuánto estorban los recuerdos cuando uno apura, al fin, el paso firme hacia la calidez reconfortante de todo lo desconocido. -VIII En algún punto de mi vida, años atrás comprarte algo bonito significa quedarme con la mitad de mi salario o menos, aun así siempre intentaba encontrar algo que reflejara cuanto significabas para mi y dártelo para verte sonreír, mamá a veces me decía que me olvidaba de mi mismo.. al final así fue, pero me recuperé antes de que fuese muy tarde /…/ recuerdo esto ahora, mientras me fumo un cigarro esperando un taxi, es media noche, once de marzo, veinticinco grados: por fin todo está mejor.

-IX Es azul la tristeza un azul casi transparente/ prácticamente invisible como tu presencia/ es azul la ausencia un azul casi transparente, como el fin de todo como el nacimiento de la muerte/ dicen que uno no puede morir de amor / … /


hasta qué pasa. X- Tengo a Saint-Saëns pegándole duro a las teclas del piano en mis oídos/ Camille fue virtuoso en la música aunque... no sé si en el campo de batalla también /¿Quién soy yo para evitar que este mar de flores me ahogue y no me deje volver a ver la luz del sol?/ de repente, escucho la voz de Camille a través de los audífonos y me dice: “hey chico, quita esa maldita cara, me deprimes más que no poder encontrar una raja húmeda por estar combatiendo en la maldita guerra, mírate, tienes cuerpo de peleador” “no es para tanto, Cami ¿Te puedo llamar así? mírame bien, no es un cuerpo de peleador, solo estoy algo gordo” le respondo. entonces él le pega al piano MÁS y MÁS fuerte casi puedo escuchar la sangre de sus dedos salpicar las teclas y brincar contra su cara para aferrarse a su bigote pero el hijo de puta no para, parece que lo disfruta de repente me vuelve a hablar y dice: “mírate tú mejor, solo un instante mírate detrás de los ojos de un clavel tienes cuerpo de peleador, mente de peleador saliva de peleador, no dejes que nadie te diga lo que puedes o no puedes lograr no dejes que nadie te haga besar sus zapatos, PELEA” detengo la puta música y sacudo la cabeza creo que ha sido demasiada cerveza para una sola noche/ /Camille… Camille… Camille…/ no te culpo creo que es fácil decir todo eso, ya sabes, para alguien que fue soldado e ícono, como tú, y difícil de entender para alguien como yo, aunque… creo que después de todo, es decir, al final es bueno saber que tienes a alguien detrás de ti ya sea solo para verte caer, o en el mejor de los casos Para ayudarte a estar de nuevo de pie.

-Dzul.


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