Huellas
- Cámara rota

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Actualizado: hace 2 días

HUELLAS
Mi alma que no sana
Por: Maela Gris
I -Poema perdido
Llegó el ocaso con la luna,
y tu rostro mostraste,
embriagado con la culpa,
por el amor que soltaste.
Mis manos, trémulas, temblaron,
y tus promesas rotas
se derramaron sin amparo,
sin sanar mi vieja corteza.
Ya no tenía más qué oír,
pues todo estaba escrito
en tu poema que perdí,
ese corazón no era mío.
Un final, remate imperfecto,
para el gran amor de un bardo;
solo un cruel y último afecto,
el recuerdo en el que ardo
II - Sombras
En las ramas de tu bosque fui viento,
corriendo libre en tus musgos,
raíces de un amor con riesgos;
de eso solo quedó un vago aliento
En las arenas de tu playa fui olas,
absorbiéndome en tus aguas entera,
acabándome en tus labios de cera
y el vino aquel ya no llena mi copa
En los silencios de ayer fui cenizas,
consumida por tu porte y tu fuego;
no era amor, quizá solo un juego:
perder o ganar, lo dejó hecho trizas
En tu boca, sin amor, fui herida,
llaga que sangra, nunca sana
sombras al alma me regresan,
una nube negra, estoy perdida
III – Movimientos
Quizá fue tu distancia y tus caricias,
secretos y rumores que gritan.
Solo no hay amor, eso tú lo decías
Quizá fue mi lógica y mis locuras,
omisiones que me avergüenzan hoy.
No había interés, se agotó la dulzura
Quizá fue nuestro camino y la aventura,
sueños e ilusiones que nos buscan,
ya no cabemos más en el mañana.




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