• Karla Cruz

Cuando una muere de amor



Cuando una muere de amor, se rompe el jarro, y el plato, y se dobla la cuchara.


Cuando una muere de amor, las preciosas flores pierden su color y los arboles dejan de respirar, los cactus se deshidratan y las plantas carnívoras devoran mariposas. Los pájaros no cantan, el cielo se ve negro y me chillan las tripas.


Cuando una muere de amor, duele mucho la panza. Como que le entierran un cuchillo y se desangra. La panza es el corazón del cuerpo.


Cuando una muere de amor, se quema rápido el pecho. Parece un incendio forestal.


Cuando una muere de amor, se siente vulnerable y tan frágil como un vidrio, todo duele y rompe. Dejas de sentirte roble para convertirte en aserrín.


Cuando una muere de amor, se va la luz, y de noche. No se ve nada. Se escucha la llorona, aúllan los perros, andan los espíritus entre la yerba, y no me dejan dormir.


Cuando una muere de amor, no crecen los chayotes, ni los tomates, mucho menos las cebollas. Se secan las sábilas, el árbol de la abundancia y el diente de león no florecen nunca más.


Cuando una muere de amor, no prende el fogón, el frío está helado y no hay canela caliente, ni té de hierbabuena. Está nublado todo el día y no se quita la niebla.


Cuando una muere de amor, se salan los ríos, se mueren los lirios, se ensucian los mares, naufragan los peces y se hunde mi nave.


Cuando una muere de amor, la escalera no sube, más bien, siempre baja. La puerta no abre, al contrario, se cierra, y la cama da miedo, trae puras pesadillas.


Cuando una muere de amor, no sueña, la mente se pone opaca, y solo se escuchan ruidos, y rayos, y centellas. Se ven sombras, cae lluvia acida. Los volcanes hacen erupción, y se acerca un meteorito.


Cuando una muere de amor, no existe júpiter, ni marte, ni la luna, ni el sol. Se extinguen los planetas y no queda nada.


Cuando una mure de amor, se culpa, o culpa a dios. Una se queda ciega y tuerta, y maldice. Maldice tanto que termina maldiciéndose.


Cuando una muere de amor, no vive, sobrevive.


Cuando una muere de amor, no muere, se muere el pasado, se van pedazos nuestros. Se van los planes inventados e involuntarios, se va el amor junto con las lluvias.


Cuando una muere de amor, escribe poemas, cuentos, y canciones, se desahoga

a solas entre letras, puntos y comas; entre música triste y hojas rotas.


Cuando una muere de amor, los días se repiten, todo vuelve a empezar, y te caes

y te levantas, y te caes y te levantas.


Cuando una muere de amor, se rompe en pedazos, y después recoge los pedazos

para volverse a romper.


Cuando una muere de amor, puede escuchar su corazón latir despacito, para

después tocar fondo, y un día, así nomás, volver a nacer.

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